La Declaración del Parlamento Amazónico reafirma el compromiso de los parlamentarios de los ocho países amazónicos con la protección de la Amazonía, el fortalecimiento de la cooperación regional y la promoción del desarrollo sostenible.
El documento defiende la implementación de las Declaraciones de Belém y Bogotá, el fortalecimiento de la OTCA y de PARLAMAZ, la ampliación del financiamiento climático, el apoyo a la bioeconomía, la justicia climática y los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, además de la adopción de medidas legislativas para combatir la deforestación y los delitos ambientales, así como promover la conservación de los bosques, considerando la COP30 como una oportunidad estratégica para consolidar una agenda amazónica común.



